Historia

El objetivo de lograr una tecnología capaz de extraer energía del oleaje no es nuevo. Las primeras patentes fueron registradas en París, en tiempos de la Revolución Francesa, por un padre e hijo de apellido Girard. Sin embargo, el verdadero desarrollo de esta tecnología no comienza hasta el último cuarto del siglo XX.
En este sentido, los expertos enumeran hasta 81 prototipos diferentes, algunos de los cuales ya se utilizan en distintas partes del mundo. Sin ir más lejos, Portugal es uno de los países que quiere tomar la delantera. En cualquier caso, se considera a Noruega y Escocia pioneras de la tecnología undimotriz. Las instalaciones undimotrices requieren una alta inversión y un mayor desarrollo tecnológico. Sus responsables deben mejorar en varias cuestiones, como su eficiencia al aprovechar el movimiento no lineal y esquivo de las olas, o su resistencia al embate de las mismas, y todo ello con un coste asumible.
Por ello, este tipo de instalaciones todavía no es competitivo pero las posibilidades de contar con una energía limpia más no se pueden desdeñar. La tecnología undimotriz presenta incluso más ventajas que otras renovables: se trata de una energía constante y predecible, ya que siempre hay olas, y su impacto en el entorno también es menor.
En España aún no se aprovecha este tipo de energía de forma comercial; solamente en Cantabria y el País Vasco existen dos centrales piloto en Santoña y en Mutriku. Así mismo, existe un proyecto para instalar una planta undimotriz en Granadilla (Tenerife).

2 comentarios:

Elín G. Niero dijo...

¿Alguna fuente de información?

Unknown dijo...

wena pajero

Publicar un comentario